Se limpia el pavo y se abre para rellenar.
Se corta el pollo o la gallina y se le quita el exceso de grasa.
Se disuelven en un poco de agua la mitad de los recados con su punto de sal.
Mientras tanto acitronamos la cebolla y cortamos el chile xcatic y el tomate. Nos servirán para rellenar el pavo junto con los ingredientes del paso siguiente.
Se pican muy bien las claras de los huevos duros, la mitad de los tomates, chile y el epazote. Todo ésto se revuelve con el puerco molido, agregándole los huevos crudos para que agarre bien el relleno. Con este preparado se rellena el pavo acomodando las yemas de huevo cocido alternadamente con el picadillo. Ya que el pavo esté bien relleno, se costura.
En una olla grande y honda se coloca suficiente agua con una cabeza de ajo, orégano, el sobrante de los recados deshechos en un poco de agua con su punto de sal, se acomoda el pavo y se pone a cocer.
Cuando suelte el hervor se le agrega el jitomate y el epazote picado.
El caldo se espesa con un pedazo de masa diluida en agua. Antes de espesar el caldo, se saca el pavo y se deja enfriar, se adoba con recado de achiote y se asa al carbón, dándole sus brochadas de manteca.
Se sirve el pavo con rebanadas de relleno y el caldo, también conocido como “caldo negro yucateco” aparte en una fuente o salsera.